Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo
Los cuidados, la base de todo
Tema de 2025: los cuidados y el apoyo para todas las personas. Dirigido a todas y todos los titulares de derechos, incluidas las personas que prestan y reciben cuidados y apoyo.
El trabajo de los cuidados mantiene el mundo en funcionamiento. Desde que nos despertamos hasta que nos acostamos, los cuidados dan forma a nuestras vidas, nuestras economías y nuestras comunidades. Pensemos en la preparación de comidas, las infancias que se acompañan a la escuela, el apoyo a las personas mayores, la ropa que se lava y plancha, así como las innumerables tareas invisibles que hacen posible la vida cotidiana. Sin el trabajo de los cuidados, las sociedades sencillamente se detendrían por completo.
Pero ahí está el problema: nuestra manera de abordar el trabajo de los cuidados ha estado equivocada.
El trabajo de los cuidados no es cosa de mujeres: es una realidad y responsabilidad de todas y todos
Lo hemos oído alguna vez: los cuidados son “cosa de mujeres”. Esa creencia anacrónica limita los derechos y las oportunidades de las mujeres y supone un lastre para la sociedad en su conjunto.
En todo el mundo, las mujeres dedican más de 2,5 veces más tiempo al trabajo de cuidados no remunerado es que los hombres. Las mujeres también ocupan la mayoría de los puestos de trabajo remunerados en el sector de los cuidados como niñeras, empleadas de hogar, cuidadoras, enfermeras y docentes. Sin embargo, estas funciones suelen ser informales, estar mal remuneradas y carecer de protecciones básicas como atención sanitaria o licencias retribuidas.
La forma en que se organiza el trabajo de los cuidados en la actualidad limita el tiempo del que disponen las mujeres para estudiar, acceder a un trabajo remunerado decente, participar en la vida pública o simplemente descansar. Alrededor del 45 por ciento de las mujeres en edad de trabajar están fuera del mercado laboral como consecuencia del trabajo de cuidados no remunerado, frente a tan solo el 5 por ciento de los hombres.
Todas las personas necesitamos cuidados, y todas los proporcionamos
A lo largo de la vida, todas las personas pasamos por momentos en que nos toca proporcionar y recibir cuidados, y en ocasiones ambas cosas a la vez.
Sin embargo, el trabajo de los cuidados no remunerado que sustenta todas las economías sigue siendo invisible e infravalorado. Si se contabilizara el trabajo no remunerado que realizan las mujeres, superaría el 40 por ciento del producto interno bruto (PIB) en algunos países.
Transformar el trabajo de los cuidados: de invisible e infravalorado a bien público
El verdadero cambio empieza por considerar el trabajo de los cuidados como una labor esencial y cualificada; no como un favor o un deber de las mujeres, sino como un bien público que merece reconocimiento e inversión y constituye una responsabilidad compartida.
Un sistema de cuidados que funcione adecuadamente implica:
- Reconocer los cuidados como fundamento de sociedades prósperas e igualitarias desde el punto de vista del género.
- Reducir las tareas domésticas de cuidados no remuneradas que exigen gran cantidad de energía mediante infraestructuras y tecnología.
- Redistribuir las responsabilidades de manera más equitativa entre las mujeres y los hombres, los hogares y el Estado, las familias, las comunidades y las empresas.
- Recompensar a los millones de personas que se dedican a la prestación de cuidados con un salario justo, protección social y condiciones de trabajo decentes.
- Representar a las personas dedicadas al trabajo de cuidados en la esfera de la formulación de políticas, las organizaciones y los espacios en los que se toman decisiones que afectan a sus vidas.
- Dotar de recursos a los sistemas de cuidados mediante fondos públicos para políticas, servicios, infraestructuras, normas y capacitación.
La inversión en sistemas de cuidados produce beneficios reales: economías más sólidas, mayor igualdad de género y comunidades más resilientes.
¿Hora de reinventar los cuidados?
Descubre las historias, investigaciones y soluciones sobre las que se está construyendo una sociedad de los cuidados, en la que estos representan el núcleo de economías prósperas y justas que funcionan para todas las personas.
¿Qué es el trabajo de cuidados no remunerado y cómo impulsa la economía?
Las mujeres y las niñas dedican cada día 16 000 millones de horas a tareas de cuidados no remuneradas, lo que supone un gran impulso para las familias, las comunidades y las economías. Sin embargo, este trabajo esencial sigue siendo invisible y se reparte de forma desigual.
Consulte nuestras preguntas frecuentes para saber por qué los cuidados deben ser reconocidos, valorados y compartidos por todos.